Escuchar sin entender

Cuando el cuerpo pide silencio

No siempre sabemos explicar lo que nos pasa.

A veces no hay una idea clara, ni un pensamiento preciso.

Solo una sensación.

Una especie de incomodidad suave, como si algo estuviera fuera de lugar, aunque no sepamos exactamente qué.

Y entonces seguimos.

Seguimos pensando, resolviendo, distrayéndonos.

Pero el cuerpo no se apura.

El cuerpo espera.

A veces se manifiesta en pequeños gestos:
un suspiro más largo de lo normal,
una tensión en el pecho,
una necesidad de frenar aunque no haya motivo evidente.

Quizás no todo lo que sentimos necesita ser entendido.

Quizás alcanza con detenerse un momento y escuchar sin buscar respuestas.

Porque en ese silencio, aunque sea breve, el cuerpo empieza a aflojar.

Y con él, algo adentro también se ordena.

Sin esfuerzo.

Sin explicaciones.

Solo porque dejamos de empujar.



Si esto te dejó pensando, tal vez no sea casualidad.

Podés volver a este espacio cuando lo necesites.
O, si querés, dejar tu mail para recibir las próximas reflexiones.

A veces, una pausa compartida también acompaña.

Comments

6 respuestas a “Escuchar sin entender”

  1.  Avatar
    Anónimo

    Qué orgullo ver como construyes tu camino con tus propias palabras.
    Tus escritos no solo son lindos, son profundos.
    Gracias por compartirlos.
    Te ❤️
    Mamá!

  2. Manuela Bordoli Avatar
    Manuela Bordoli

    Me encantó 🤎🤎🤎

  3. Luichi Avatar
    Luichi

    Que lindo escribis, me encanto. Tu abuela estaria orgullosa de vos ❤️ por mas pausas y poder observarse

  4. candela Avatar
    candela

    Que lindo texto. te amo mucho

    1.  Avatar
      Anónimo

      Bienisimo
      Gracias

      1. Pablo Raul Avatar
        Pablo Raul

        Muy bueno
        Raul

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