A veces estás bien…
No feliz. No entusiasmado. No con ganas de nada en particular.
Solo… bien.
Y sin embargo sentís que eso no alcanza. Como si hubiera una obligación de estar mejor. De tener más energía. De querer más cosas….
Pero nadie te dijo que estar bien es poco.
A veces estar bien es todo.
Es no estar en guerra con vos mismo. Es el día que pasa sin que nada duela demasiado. Es la calma que no hace ruido pero que, cuando no está, se extraña muchísimo….
La felicidad viene y va.
La paz, cuando la encontrás de verdad, se queda un poco más.
Tal vez valga la pena buscar eso.
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