No todos los pensamientos nacen de una verdad…
Muchos vienen del cansancio,
Del miedo,
De cosas que escuchamos tantas veces que terminamos creyéndolas propias..
A veces pensamos desde una herida…
O desde una costumbre…
O desde una parte de nosotros que solo intenta protegerse, aunque lo haga llenándonos de ruido..
Por eso no todo lo que aparece en la mente merece quedarse…
Hay pensamientos que no vinieron para guiarnos,
sino para mostrarnos qué necesita ser mirado con más calma.
Tal vez transformar lo negativo no sea pelearse con la mente.
Tal vez sea aprender a preguntarle:
¿Esto que estoy pensando me cuida, o me encierra?
Y en esa pausa, aunque sea pequeña, algo empieza a cambiar.
Porque cuando dejamos de creerle a todo lo que pensamos,
también empezamos a elegir mejor qué queremos sostener dentro nuestro.
Y entonces, poco a poco,
dejamos de vivir dentro de pensamientos que pesan
y empezamos a elegir otros que nos den un poco más de verdad,
un poco más de aire,
un poco más de paz….
Deja un comentario