El valor de detenerse

Vivimos acostumbrados a avanzar todo el tiempo.

Avanzar en el trabajo, en los proyectos, en las decisiones.
Pero pocas veces nos detenemos a observar lo que ocurre dentro de nosotros.

Detenerse no siempre es perder tiempo.
A veces es la única forma de volver a ver con claridad.

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